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Las nuevas excavaciones en el Castro de Viladonga sacan a la luz la primera moneda romana de la 'caetra' localizada en el yacimiento

La nueva actuación arqueológica impulsada por la Consellería de Cultura, Lengua y Juventud en el Castro de Viladonga (Castro de Rei) tuvo entre los resultados más destacados la exhumación de la primera moneda romana de la caetra localizada en el yacimiento.

El delegado territorial, Javier Arias, visitó el 4 de septiembre eeste espacio en el que está a punto de finalizar la intervención de este año, que contó con una inversión de cerca de 18.000 euros y sirvió para consolidar una de las estructuras residenciales castreñas ubicadas en la croa. La actuación comenzó el 18 de agosto y finalizó el 5 de septiembre. El domingo 14 de septiembre a las 12,00 horas habrá una visita guiada por el equipo arqueológico para explicar la actuación. Es gratuita y no requiere inscripción.

Los expertos subrayan que el hallazgo de la moneda refuerza la teoría de la relación que tuvo este yacimiento castreño con la ciudad romana de Lucus Augusti ya desde una época muy temprana.

Se encontró durante los trabajos de excavación, que permitieron documentar la existencia, bajo el pavimento de la vivienda, de una fosa excavada en la roca que, a falta del estudio pormenorizado de los materiales, todo indica que puede tratarse de una fosa de cremación. El material recuperado en la misma – fragmentos óseos, restos de carbones, eslavones de una codeína de bronce, varios fragmentos cerámicos atribuibles a la II Edad del Ferro, una fusayola, una cuenta de pasta vítrea y una moneda – y su señalización superior con una composición casi circular de guijarros y pequeñas losetas contribuyen a mantener esa explicación.

La limpieza de la moneda, localizada en el borde interior de la fosa, permitió catalogarla como uno las de época romana de la serie de acuñaciones denominados de la caetra. En particular, se trata de un tipo caracterizado por presentar en el anverso una imagen estilizada del emperador Augusto y en el reverso a caetra , el característico escudo de la población indígena del noroeste peninsular. Los estudios más recientes sitúan la acuñación de este tipo concreto en la antigua Lucus Augusti, en concreto en el campamento militar previo a la creación de la propia ciudad romana.

Trabajos de consolidación

En cuanto a los trabajos de consolidación y restauración de la vivienda castreña, permitieron fortalecer sus estructuras y protegerlas de forma efectiva contra las inclemencias del tiempo. Las actuaciones realizadas facilitan la lectura e interpretación del espacio, contribuyendo a la monumentalidad del castro y otorgando una sensación de amplitud y limpieza en la zona de acceso a la croa.

Además, se recuperaron otros materiales, entre ellos un centro de fragmentos cerámicos -la mayoría cuerpos de ollas atribuibles a la II Edad de Ferro-, dos escoura de hierro, otra posible astilla con cazoleta y varios elementos líticos, entre ellos un canto rodado de forma fálica. También se recogieron numerosos fragmentos óseos muy pequeños y carbones, susceptibles de futuros análisis.

Igualmente, el hecho de excavar hasta el nivel geológico y el levantamiento del lar permitieron documentar el proceso constructivo diera elemento del hogar típico de las estructuras castreñas, así como el zócalo de entrada de la vivienda. La chimenea fue reconstruida a partir de las múltiples piedras que la conformaban.

Campo de voluntariado

Estas actuaciones coincidieron en buena parte con el campo de voluntariado arqueológico que acoge el Castro de Viladonga desde el 26 de agosto y que finalizó el 5 de septiembre . La actividad está promovida por la Consellería de Cultura, Lengua y Juventud y coordinada en su parte técnica por el equipo que llevó a cabo la campaña. Los participantes son 23 jóvenes y chicas, la mayoría descendentes de emigrantes gallegos, que tuvieron la oportunidad de mejorar sus conocimientos en materia de conservación, protección y divulgación del patrimonio arqueológico.

Además, los voluntarios y voluntarias llevaron a cabo trabajos de eliminación de una hierba invasora denominada Conyza canadensis, que afecta a la integridad de las construcciones del yacimiento. La intervención fue exitosa, ya la especie quedó totalmente erradicada de las estructuras de la croa.