Pasar al contenido principal

El Museo de la Historia y la biblioteca de Valga estrenan instalaciones renovadas gracias a una inversión de 90.000€ de la Xunta

Visita oficial por las salas del museo

El conselleiro de Cultura, Educación, FP y Universidades, Román Rodríguez, visitó ayer ambas dependencias, donde puso de manifiesto la apuesta del Gobierno gallego por el refuerzo de los servicios culturales “abiertos a toda la ciudadanía” con líneas de apoyo específicas por parte de su departamento como es el caso de Valga.

A través de un convenio de colaboración con el ayuntamiento, la Xunta aportó un total de 80.000 euros para actuaciones de mejora en los edificios del Museo de la Historia de Valga y en su biblioteca municipal. A mayores, el museo recibió este año una ayuda de 10.000€ al amparo de la línea de ayudas a centros museísticos, para el refuerzo de su colección museográfica y para la realización de contenidos audiovisuales y carteles identificativos de su colección permanente. Ambas actuaciones se alinean en sus objetivos con el eje del Plan Generación Cultura centrado en la mejora de la infraestructuras culturales y en la conservación y divulgación del legado patrimonial.

Figuras ilustres

El Museo de la Historia de Valga, que se puso en marcha en 2015, cuenta con cinco salas expositivas, tres de ellas dedicadas a figuras ilustres como Xesús Ferro Couselo o el Padre Isorna. Las otras dos están dedicadas a la artista Bella Otero.

Con el apoyo de la Xunta, se pudo llevar a cabo la ampliación de estas salas, dotándolas de contenidos complementarios a los ya existentes. Además se instalaron nuevos sistemas de iluminación que permiten adecuar la intensidad lumínica a cada pieza.

Nueva sala en la biblioteca

En el caso de la biblioteca municipal de Valga, integrada en la Red de Bibliotecas de Galicia, la inversión de la Xunta permitió crear una nueva sala de consultas, lectura, estudio, trabajos escolares o de investigación. Se trata de un recinto diseñado como espacio multifuncional de manera que, en ocasiones puntuales, también sirva para el desarrollo de actividades culturales como talleres literarios o cuentacuentos infantiles.

A mayores también se dotó de una zona de almacén destinada al almacenaje de nuevos fondos pendientes de catalogación o de otros de consulta o préstamo que, por su antigüedad, requieran de un tratamiento más exclusivo. La actuación incluyó la dotación de mobiliario como mesas de trabajo, sillas, librerías y estantes.