Alfonso Soto "Fon" El Museo Etnológico presenta la primera exposición, de las dos que tiene programadas, de la obra de este artista multidisciplinar naciddo en Ribadavia en la década de los cincuenta.
Alfonso Soto Fon comienza a pintar desde niño, animado por una de sus maestras, de manera autodidacta, ya que entonces el estudio de las artes no estaba incluido en el programa educativo. Se forma como ajustador matricero en Burgos, ya que su familia materna era burgalesa, y desde allí viaja a Madrid con frecuencia, donde presencia huelgas y manifestaciones obreras, estudiantiles y feministas que le impactarán en su primera etapa artística. En el año 1972 regresa a Galicia, concretamente a Vigo, donde descargará pescado en el muelle, y posteriormente trabajará en la construcción de un depósito de agua para la empresa Dragados y Construcciones, en la que los compañeros lo eligen como delegado sindical, puesto que repetirá en Ourense un año después cuando lo contratan en una fábrica de conexiones eléctricas (CONEL) donde en los tiempos de descanso aprovecha para esculpir un pequeño y curioso universo de esculturas.
Durante su estadía en Ourense en los setenta comparte estudio con artistas como Ramón Conde, Miguel Mosquera, Miguel Carballo o Emilio Cid, etapa en la que el pintor joven se dedica a reinterpretar diferentes movimientos vanguardistas del siglo XX como el cubismo o el expresionismo. Lo hace abordando una temática que va desde lo íntimo y personal, palpable en obras como O abrazo o Chucho y yo, hasta otras de carácter más social y reivindicativo como A campesiña, Revolucionarios o La mani de las titis.
Durante la década de los ochenta comienza a trabajar como diseñador para la firma de moda Adolfo Domínguez gracias a sus conocimientos artísticos y de los materiales (tejidos, metales, cueros, etc.), conocimientos que se dejan notar en el diseño de la ropa pero también en los complementos, como cinturones, bolsas y diferentes tipos de herrajes. Entre todos sus diseños cabe destacar el maniquí minimalista empleado en cientos de escaparates que la firma orensana tenía distribuidos por medio mundo.
Esta actividad la compagina con la pintura que cada vez se va haciendo más experimental y abstracta. Su incansable interés por la creación lo lleva a experimentar con múltiples técnicas (estarcido, ocultación, etc.) pero también con materiales poco habituales entre artistas de su entorno y generación como son la pintura en aerosol, tierras, cristales, latas, cartones, etc.
Todo esto hace de Fon un artista idóneo para entender la evolución del arte contemporáneo y para reconocer su valía como creador.